
¿Por qué tan disímiles situaciones?
¿Qué pasa en el pastoreo continuo, predominante en Uruguay?
Los animales disponen todo el tiempo de toda el área de pastos. Las plantas nunca descansan, sufren cortes y recortes sucesivos, que les agotan las sustancias de reserva de las raíces y reducen la capacidad de absorber agua y nutrientes del suelo.
Las defoliaciones abusivas abren el dosel a los rayos solares, lo que afecta a la temperatura y humedad del suelo, con deletéreos (mortales) efectos sobre las plantas, que se calientan, pierden agua e ímpetu de crecimiento.
Cuánto más frecuentes estos cortes, más se reducirá el volumen de raíces, la tasa de fotosíntesis y producción de masa verde. Aunque vuelva a llover, las plantas no tendrán vigor suficiente y condiciones fisiológicas para crecer rápido. Ahí está el verdadero círculo vicioso.
¿Qué pasa en el Pastoreo Voisin, que se expande por todo el país?

Para ajustarse a esta ley es imprescindible que la pastura sea subdividida en gran número de parcelas. Así se les propicia a las plantas el derecho de descansar entre dos cortes sucesivos, o sea, que tengan tiempo de rebrotar, recomponer sus reservas y completar el crecimiento de la masa verde.
Plantas cortadas en su momento fisiológico más apto al rebrote tienen raíces finas y expandidas, explotan mayor volumen de suelo, absorben más agua y nutrientes.

Los animales ocupan un potrero, en los demás el pasto crece sin ser molestado hasta alcanzar el punto máximo de crecimiento posible para las condiciones del local.
De cuanto más potreros se disponga, mayor tiempo de descanso se le brindará a los pastos, a la espera de que se normalicen las lluvias. La crisis se instala despacio y se va tan pronto vuelva a llover; el agua lentamente se infiltra en el suelo y las plantas bien provistas de raíces, retoman el crecimiento.
Aunque la sequía se prolongue, siempre habrá pasto. Es el verdadero ciclo virtuoso.
Ganaderos que conviven en el mismo establecimiento con los dos sistemas conocen las diferencias en resistencia a la sequía, en carga animal y producción por hectárea.
En un lado de la cerca, reducida presencia de malezas, pastos descansados y en crecimiento, aguantan mejor la escasa humedad, hacienda en buen estado y ganando peso.
Del otro. muchas malezas, pastos con crecimiento casi nulo, visiblemente afectados por las restricciones hídricas, hacienda en creciente pérdida de peso y condición corporal.
Los que tuvieron la fortuna de vivenciar esta experiencia, sin excepción, hacen planes y estudios para expandir el pastoreo racional para la totalidad del campo.
Una pequeña ganadera de Salto, con un año de experiencia, sentenció: "si no fuera este sistema, no tendría la mitad de la carga actual y aún mis vacas no estarían en tan buena condición".
Nota de Foro Rural / El País, con ilustraciones aportadas por El Palenque Rural.*
Nota de Foro Rural / El País, con ilustraciones aportadas por El Palenque Rural.*
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