Hay 1.800 cazadores registrados en Uruguay.
Con la presencia de más de 70 personas, destacándose la participación de excelentes técnicos y unos 30 cazadores de jabalíes de Tacuarembó, se llevó a cabo en el Complejo Socio-Cultural "Javier Barrios Amorín", el jueves 7 de junio una jornada sobre caza, investigación y vigilancia sanitaria del jabalí.

El médico veterinario Martín Altuna, Encargado Zonal del MGAP del departamento de Artigas, sobre plaga y sanidad animal, brindó detalles sobre la experiencia que se está llevando a cabo en ese departamento, en cuanto a la caza del jabalí y la protección de los cultivos de maíz y arroz, dentro del marco de una actividad muy profesionalizada por parte de los cazadores locales.
Posteriormente, Marcelo Iturburu, biólogo de la DINAMA habló sobre la caza y combate de especie exóticas invasoras, como el mejillón dorado, la rana toro en Aceguá, el campín annoni, el tojo y los jabalíes, intentando esta Institución llevar adelante un plan de docencia de profesores y estudiantes en el eje de las 3.000 personas.
Por su parte, Noelia Zambra, bióloga del Campus Universitario e INIA, especialista en plagas de fauna exótica, habló sobre los ensayos e investigaciones que se están realizando, incluyendo un trabajo en el Zoológico de Tacuarembó con ovejas y jabalíes.
El médico veterinario Gustavo Castro, de los Servicios Ganaderos del MGAP, se refirió a la vigilancia sanitaria del jabalí y cerdos asilvestrados, manifestando que Tacuarembó entraría en un Plan Piloto de Control de Jabalí, marcando los diversos eventos y encuentros de cazadores propiciados por el Ministerio en diversos puntos del país.
Como punto importante de esta jornada, se destaca la presentación de la Inspectora de Control de Flora y Fauna de la DINAMA, Claudia Elizondo, dando a conocer los puntos principales de las actuales reglamentaciones sobre la cacería de especies exóticas, analizando la caza deportiva, la caza-colecta científica, caza control y caza comercial.
Manifestó concretamente que está prohibida la caza en horas de la noche (excepto de liebres), disparar desde los vehículos en movimiento con armas de fuego y en caminos públicos; utilizar armas dentro de un radio de 3 kilómetros de centros poblados y escuelas rurales, y entrar en predios sin consentimiento de propietarios y/o ocupantes, y en áreas protegidas.
Actualmente hay ocho (8) inspectores de la DINAMA para el control de la caza furtiva.
También se habló sobre el ciervo axis como plaga, así como del combate de los zorros y los caranchos que producen enormes pérdidas en las majadas.
Los cazadores de Tacuarembó reclamaron la presencia en este encuentro de representantes del Ministerio del Interior, para poder tener un conocimiento claro a qué reglamentaciones atenerse en cuanto a la entrada de predios, caza de animales, armas a utilizar, estado de los perros, etc.
Con respecto a la patente de perros, algunas sociedades de cazadores realizan convenios con las Comisiones Departamentales de Zoonosis para el pago de la patente.
Según Celiar Ortíz, de la Asociación de Cazadores del Uruguay, habría en nuestro país unos 1.800 cazadores afiliados de carácter profesional o semiprofesional, con una población que el año pasado se estimaba en 5.800 perros y este año se piensa que la cifra puede llegar a los 9.000.
El Dr. Marcelo Cortés, de la División de Sanidad Animal de los Servicios Ganaderos (MGAP) de Tacuarembó, señaló que la intención de esta jornada es destacar el riesgo que significa para el país "de tener jabalíes distribuidos en todo el territorio, y lo que representa el consumo de animales silvestres, en este caso el jabalí, que no tiene ningún tipo de control".
Informó que en un trabajo conjunto de la Universidad de la República y el MGAP, se está generando un banco de datos sobre enfermedades, identificando aquellas que son importantes como zoonosis.
Cortés dijo que este tipo de reuniones se vienen haciendo en varios departamentos, siendo ésta la quinta, y en todas ellas hay temas diferentes. Resaltó que a nivel local "quedó el planteamiento de generar un Plan Piloto de Control del Jabalí.
"Estamos en la etapa de diagnóstico del problema, es decir dónde está el jabalí, y tenemos un estudio preliminar y pasaríamos a conformar un Comité de Trabajo para hacer un Plan Piloto de Control Integrado de la plaga", indicó. Para ello aclaró, es necesaria la participación de distintas Instituciones, "porque para una sola institución es imposible ésto".
También Cortés destacó el compromiso personal de los integrantes de las Asociaciones de Cazadores, de la UDELAR, la DINAMA, la Intendencia, el SUL, "todos comprometidos en un objetivo común que es el control de esta plaga que realmente causa muchísimo daño a nivel de la ganadería, la flora y la fauna, y a su vez compromete el estatus sanitario del país".
El Dr. Carlos Altuna, Encargado Zonal Artigas del MGAP, en su disertación explicó los trabajos que se están realizando en aquel departamento desde el año 2016, cuando se comenzó con jornadas regionales sobre la problemática ocasionada por el jabalí, luego una encuesta entre productores para identificar la magnitud del problema, se crearon grupos de trabajo interinstitucionales, y se capacitó a los controladores, término que se prefiere antes de cazadores.
Explicó también que se está realizando una pesquisa sobre enfermedades que puedan transferirse a humanos u otros animales. "En más de 200 muestras han dado negativo a brucelosis y a fiebre aftosa", señaló.
Remarcó que constató una "buena voluntad de los cazadores que entendieron que una fortaleza es la información que ellos ven a nivel de campo, así como también que son agentes que pueden ser muy útiles para todo lo que tiene que ver con el estatus sanitario del país".
Indicó que a cada cazador le cuesta alrededor de U$S 100 (cien dólares) cada jabalí, y esto es por gastos de movilización, mantenimiento de perros, armamento, etc.
"Y muchas veces no caza nada" remarcó, "y son gastos que no recuperan". Entonces enfatizó en la necesidad de estar registrados como cazadores, que se comprometan y brinden un servicio de forma profesional.
Sobre la carne de jabalí, al no tener las garantías sanitarias correspondientes, porque no las fiscaliza ninguna inspección veterinaria, "yo particularmente no recomiendo que se coma". Dijo que hay enfermedades que pueden ser transmitidas por este animal, como leptopirosis, triquinosis, "que matan". "Y los perros también se enferman, y no sólo por el contacto con el jabalí sino por garrapatas que están en el medio donde está el jabalí; y no es la misma garrapata del ganado".
En pregunta directa de El Palenque Rural sobre si habría que matar a todos los jabalíes, el Dr. Altuna no dudó "Hay que matar todo; es una plaga. Una especie exótica invasora destructiva, tiene impacto negativo en el sector agrícola, en el sector pecuario, en la sanidad, en la parte ecológica, mediambiental, en la fauna y flora autóctona; tiene impacto negativo, hasta ahora no le vi nada positivo".
Javier Rodríguez, cazador, dijo que la visión desde los Organismos Oficiales es muy diferente a lo que se vive en el terreno, sobre todo referente a las reglamentaciones. Sin embargo, esperan que este tipo de reuniones generen un cambio y las medidas se adecuen a la realidad de esta actividad de cacería.
En su balance de esta reunión, sostuvo que si bien se explayó demasiado, "la intención es que haya un inicio, y el deseo de que haya un buen final para que tanto los productores rurales sean beneficiados con estas medidas de control, sobre todo los arroceros, y que los cazadores podamos salir tranquilamente".
Reconoció Rodríguez que los cazadores "son estigmatizados, porque muchos tratamos de hacer las cosas lo más prolijo posible, pero hay cazadores furtivos que entran sin permiso y llevan cualquier perro y hasta los dejan abandonados".
Subrayó que hay intención de participar y ayudar en el control de esta plaga, y reclaman una reglamentación clara y coherente a la realidad "porque a veces uno sale a la ruta y no sabe con qué se va a topar, te metés en una causa judicial y eso nadie quiere", concluyó.
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